¿Qué tipo de respiración van a realizar?

a) Respiración torácica. Normalmente nosotros realizamos la llamada respiración torácica, es decir, con el pecho. Esta consta de dos tiempos. El primer tiempo, que consiste en la entrada del aire en los pulmones, se llama inspiración. Para realizar la inspiración, los músculos del cuello, los pectorales y los músculos intercostales, se contraen. La caja torácica se ensancha por la elevación de las costillas y el aire entra en los pulmones por la diferencia de presión que se establece. Los pulmones tienen una pared elástica y entonces se dilatan por la presión del aire. El segundo tiempo, la espiración, consiste en la salida del aire de los pulmones. Basta dejar en reposo los músculos nombrados anteriormente y el aire sale de los pulmones expulsado por la propia elasticidad de éstos, salvo una pequeña cantidad, llamada aire residual, que para expulsarlo debemos hacer un esfuerzo. Podríamos comparar los movimientos respiratorios a lo que pasa con una pelota de fútbol: cuando se infla, el aire entra a presión y distiende la goma. Para que salga ese aire basta desatar el "piripicho" de la pelota y el aire sale solo, expulsado por la elasticidad de la goma.

b) Respiración abdominal. Existe además otro tipo de respiración: la respiración abdominal. En efecto, en lugar de hacer los movimientos respiratorios poniendo en juego los músculos del tórax, podemos hacerlo usando los músculos del abdomen. Este tipo de respiración es la que les vamos a enseñar durante el curso, porque ello les permitirá aprender a manejar un grupo de músculos que ustedes tendrán que hacer trabajar en un determinado momento del parto.

El tórax y el abdomen están separados por un músculo poderoso que se llama diafragma. Forma un verdadero tabique que se extiende de delante a atrás y de un costado a otro. Tiene la forma de una cúpula o mejor aún, de un paraguas abierto. Por arriba de él están los pulmones y el corazón. Por debajo están los órganos del abdomen, entre ellos: el hígado a la derecha, el estómago a la izquierda, que se continúa luego con las ansas intestinales. En la embarazada, el útero, a medida que va creciendo, asciende más y más en el vientre desde la pelvis, de tal manera que al final del embarazo lo ocupa casi completamente, desplazando la masa intestinal a los lados y arriba. Prácticamente podemos decir: el útero viene a colocarse debajo del diafragma. Cuando hacemos una inspiración de tipo abdominal, el diafragma se contrae, endereza su curva, desciende y viene a apoyarse sobre el fondo del útero. Al descender el diafragma, el tórax aumenta sus diámetros, sobre todo en sentido vertical. En los pulmones se produce una diferencia de presión y el aire entra en ellos, distendiéndolos. A medida que el diafragma desciende empuja todas las visceras abdominales, las que a su vez actuando sobre la pared anterior del abdomen, la elevan como un elástico. Si al llegar al máximo el esfuerzo inspiratorio, ustedes lo detienen y enseguida aflojan todos los músculos, éstos vuelven a su posición: el diafragma se eleva y el aire sale de los pulmones expulsado por la elasticidad de éstos. Pero a nosotros nos interesa que la espiración, o sea la salida del aire, no se haga espontáneamente. Vamos a regular su expulsión. Para ello, vamos a hacer contraer los músculos de la pared anterior del abdomen que según dijimos se distendían hacia adelante por la presión del diafragma. Estos músculos forman una verdadera cincha muscular que rodea al útero por delante y a los lados. Pues bien: al hacerlos contraer los vamos a llevar a su posición inicial, pero dirigiendo nosotros su trabajo. Es decir: vamos a practicar una espiración activa. De esta manera se aprende a manejar un grupo de músculos que en el momento del parto será necesario hacer trabajar para ayudar al mismo. Estos músculos son: 1°) el diafragma, que cubre todo el fondo del útero; 2°) los músculos de la pared anterior del vientre, que lo cubren por delante y a los lados. Ya insistiremos sobre esto.

No hay comentarios: