Ahora bien: ¿por qué método van ustedes a aprender a relajar sus músculos? Hay dos sistemas:

1) Método por razonamiento o método americano: (Jacobson).— Es fácil comprender su fundamento, si recuerdan cómo trabaja un músculo. Para que un músculo se contraiga, es necesario que la orden parta del cerebro. Al llegar al músculo, éste se contrae, disminuye de tamaño, y por la compresión de los filetes sensitivos ustedes perciben en el cerebro la sensación de la contracción. Por ejemplo: ustedes quieren doblar el antebrazo, mientras otra persona se opone a este movimiento. Ustedes provocan una contracción fuerte del bíceps para vencer esa resistencia. En ese momento, perciben claramente la contracción del músculo. Si ustedes entonces aflojan de golpe, el músculo deja de contraerse, entra en relajación. Si repiten este ejercicio con cada segmento del miembro superior primero, luego del miembro inferior, luego de la nuca, del tronco, etc., van aprendiendo a reconocer cuando cada grupo de músculos se contrae o se relaja. Esto pueden practicarlo en cada instante. Por ejemplo: piensen cómo están sentadas en este momento. Cada una de ustedes se dará cuenta que está haciendo, fuerza con un brazo o una pierna o con los músculos del cuello. Si razonan verán que estas contracciones no tienen ningún fin útil, y que ustedes pueden estar sentadas en la clase cómodamente, haciendo relajación muscular. De la misma manera, cuando estén en su casa, en el trabajo, etc., controlen a cada momento cuál es el estado de vuestros músculos. Van a comprender entonces la cantidad de energía que gastamos diariamente en forma inútil. Pero la práctica de este contralor muscular les va a servir a ustedes para aprender a conocer el estado de relajación o contracción de cada uno de sus músculos. Por eso el método se llama "método por razonamiento". Por otra parte es el que nos interesa a nosotros para aplicar en el momento del parto. ¿Por qué? Porque cuando ustedes perciban la contracción uterina, inmediatamente irán pensando en el estado de cada uno de sus músculos y pondrán en relajación aquellos que estén contraídos.

2) Método por inducción o método alemán: (Schutze,). — El método anterior es un método lento, en tanto que el método alemán, por inducción, se puede aprender más rápidamente. Para ello deben colocarse en una posición cómoda. Por ejemplo: la llamada "postura de cochero". Nosotros aconsejamos que lo practiquen, en la misma posición que adoptan para hacer los ejercicios respiratorios: acostados en cama articulada; la parte de la cama que corresponde al tronco debe estar levantada unos 25 a 30 grados, al igual que la que corresponde a las rodillas. Si no tienen una cama articulada, la misma posición se puede lograr colocando varios almohadones en la espalda y una almohada debajo de las rodillas. Esta es una buena posición de reposo para ustedes. Al aproximar los muslos al tronco, los músculos de la pared del vientre quedan flaccidos. Esto explica por qué ninguna de ustedes puede dormir horizontalmente, de espaldas. Los músculos del vientre están tensos, comprimen al útero y rápidamente esta posición se hace inaguantable. En general, todas ustedes duermen de costado, flexionando los muslos.

La posición en la cama articulada es bien tolerable. Es la posición que van a adoptar durante el trabajo de dilatación. Ella les permitirá sin ninguna molestia hacer la relajación muscular y podrán cómodamente controlar cada contracción uterina, haciendo la respiración jadeante. Bien: colocadas en esta posición cierran los ojos y se abstraen de todo pensamiento. Mejor aún: concentran su atención sobre una cosa simple, por ejemplo, cómo respiran. También se aconseja seguir mentalmente el ruido de un reloj o de una música suave. Van a notar que poco a poco vuestro cuerpo se hace más blando, más flaccido y al final se duermen. ¿Qué pasa? Al concentrar la atención en una sola cosa (la respiración, el tic tac del reloj), la zona de la corteza que percibe esta sensación, siempre la misma, se cansa. Se desarrolla en ella un proceso de inhibición, mecanismo de defensa, que poco a poco se va extendiendo por el resto de la corteza que está inactiva, hasta cubrirla toda. El mecanismo de acción de la hipnosis es similar a éste. La voz monótona, repitiendo siempre las mismas órdenes desarrolla un foco de inhibición. Depende del grado de extensión del mismo para que el sueño logrado sea más o menos profundo. El sueño no es nada más que la inhibición total de todas las funciones del cerebro. Si la inhibición toma toda la corteza también toma la zona motora. No hay actividad cortical; no hay órdenes. Por tanto no habrá contracción muscular. Por eso los músculos todos entran en relajación.

Esto ustedes lo comprueban en cantidad de ejemplos de la vida diaria. Cuando la madre canta el arrorró al bebé, con voz queda, siempre igual, éste se tranquiliza y acaba durmiéndose. El silencio, el ruido de la lluvia sobre el techo de zinc, es el mejor incentivo del sueño. En cambio, nadie puede dormir en medio de ruidos fuertes, música bailable, conversaciones o estado de preocupación por problemas personales.

El inconveniente de este método es que no educa sobre el estado de contracción o no de los músculos. Pero asociando ambos podemos llegar al final del curso, realizando una bastante buena relajación muscular y además teniendo idea clara en cada momento de cuál es el estado de nuestros músculos.

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